Los focos de calor son anomalías térmicas detectadas por sensores satelitales que captan la energía emitida por la superficie terrestre, principalmente en la ventana atmosférica del Infrarrojo Medio (MIR). La detección se realiza mediante la aplicación de un algoritmo contextual, que compara el valor térmico de un píxel con los de su entorno inmediato, para determinar si presenta un comportamiento anómalo. Este método permite identificar de manera confiable fuentes de calor intenso, tales como incendios activos o venteos de gas.
En el caso de los focos de calor detectados por los sensores MODIS y VIIRS, el algoritmo contextual no solo identifica las anomalías térmicas sino que también estima, a partir de la comparación entre el píxel central y su entorno, un nivel de confianza o probabilidad de que el píxel clasificado como foco de calor corresponda a una anomalía térmica real.
El nivel de confianza se identifica como “FP_Confidence” en la tabla de atributos (Figura 1). Los valores altos indican una mayor probabilidad de que exista en superficie una fuente activa de calor, como incendios, quemas o venteos de gas entre los eventos más frecuentes. Por el contrario, los valores bajos señalan una menor probabilidad estimada, aunque ello no implica necesariamente la ausencia de fuego, sino que puede tratarse, por ejemplo, de focos de pequeña extensión o de bajo poder calórico cuya señal resulta menos clara para el algoritmo.

Asimismo, pueden presentarse “falsos positivos”, es decir, píxeles clasificados por el algoritmo como focos de calor que en realidad responden a características particulares del terreno, como por ejemplo, la reflexión especular generada por el borde de los ríos o regiones desérticas.
En el mapa, los focos de calor detectados por los sensores MODIS y VIIRS se clasifican en tres categorías, según su nivel de confianza (Figura 2).

El producto de focos de calor GOES no incluye un indicador de nivel de confianza en su tabla de atributos, por lo tanto, no es posible clasificarlos según este criterio, como sí ocurre con los productos generados por los sensores MODIS y VIIRS.
En el visor, los focos GOES se representan diferenciando los eventos detectados en los últimos 10 minutos, en color violeta oscuro y los acumulados durante las últimas 24 horas, en color violeta claro.
Los focos de calor derivados de GOES deben interpretarse como una señal temprana de alarma y no como una confirmación definitiva de la ocurrencia de un incendio.
Para una correcta utilización de esta información, se recomienda:
Microsoft Word - GOES-R_AWG_ATBD_Land_FIRE_v2.6_b.docx
Data Products: Fire/Hot Spot Characterization | GOES-R Series